La experiencia personal se vuelve el punto de partida para un proceso de exploración y construcción. A través de dinámicas guiadas y trabajo directo, cada participante desarrollará un universo creativo que sirve como el cimiento de un proyecto conceptual sólido: un álbum, un video musical, o piezas audiovisuales con identidad y coherencia, definiendo líneas narrativas, emociones y temas recurrentes, símbolos, colores, estética visual y más elementos propios del mismo universo. El enfoque no está en contar lo vivido, sino en transformarlo en una estética y una narrativa que se manifiestan como una obra sólida y reconocible.