Esta presentación detalla cinco buenas prácticas esenciales para proteger activos digitales, centrándose en el uso de correos privados, gestores de contraseñas y autenticación de dos factores (2FA). También profundiza en técnicas de ofuscación de claves, el endurecimiento de la seguridad en dispositivos móviles (iOS/Android) y la creación de un entorno operativo exclusivo para mitigar riesgos de malware.